Las 10 razones porque Luli merece ser la reina de Viña 2016

Ya no queda nada para saber quién es la mujer que se adjudicará la corona del certamen este verano.

1.- Porque no pierde su esencia: Si bien está a años luz de la chica que conocimos bailando cantadito, lo cierto es que la joven no pierde su carisma y alegría, características que la hacen empatizar rápidamente con el público.

2.- Porque es bella: Da lo mismo si es crespa o lisa, Luli es una mujer guapa por donde se le mire. Muchas querrían sus curvas y su tonificado cuerpo...¿o no?

3.- Porque es natural: No estamos hablando de cirugías plásticas, sino de que actitud. Ella hace lo que quiere, siente y dicta su corazón. El más claro ejemplo lo vivimos en la Gala Festivalera cuando se pasó por alto el protocolo para ir a saludar a su público.

4.- Porque es divertida: Es una mujer que nos puede hacer reír por horas con sus locuras y - como diría Gary Medel - por su "chispeza".

5.- Porque tiene un gran equipo que la respalda: Luli ha trabajado arduo, de eso no tenemos duda alguna, pero no hay que desmerecer el gran trabajo que está realizando el equipo de Canal 13 liderado por su generalísimo, Juan Pablo Queraltó.

6.- Porque es su sueño de niña: No hay duda alguna que todas las mujeres sueñan con ser reinas y si en Chile tenemos un certamen tan lindo como es el Festival de Viña del Mar...¿Qué mejor que esta chilena para lucir la corona?

7.- Porque es multifacética: Modelo, baila y hasta canta, así es Luli...espontánea, alegre, divertida, las tiene todas!!! Solo falta la corona.

8.- Porque queremos ver ese piscinazo: Prometió que se lanzaría a la piscina del Hotel O'Higgins sin bikini, así que estamos ansiosos por saber cuál es la sorpresa que nos tiene preparados.

9.- Por su gran capacidad de los negocios: Muchos la han catalogado de tonta, pero esta joven ha demostrado con creces que es bastante inteligente. Ha sabido cómo administrar las ganancias de sus eventos y hoy es toda una empresaria en el rubro inmobiliario.

10.- Porque es del pueblo: La gente la quiere y el griterío que se tomó la Gala Festivalera lo dejó más que claro. Luli es humilde, del pueblo, le costó estar en el mundo del espectáculo, sufrió lloró, se equivocó, pero hoy goza de un cariño sincero que no se paga ni con redcompra.