Faloon Larraguibel y Raquel Argandoña protagonizan tenso cruce en el regreso de Fiebre de Baile: "que nunca se te olvide"

Faloon Larraguibel y Raquel Argandoña protagonizan tenso cruce

Por: Paula Osorio

¡La pista volvió a encenderse! Después de más de una década fuera de la pantalla, Fiebre de Baile regresó con todo a la televisión chilena este domingo 5 de octubre, y lo hizo al más puro estilo de la farándula nacional: con polémica, risas y tensión en el aire.

La que se robó todas las miradas fue Faloon Larraguibel, quien enfrentó a Coni Capelli en un intenso duelo de baile. Sin embargo, más que los pasos, lo que dio que hablar fue su cruce con Raquel Argandoña, quien no tuvo reparos en lanzarle una crítica directa.

“Faloon, eres muy sensual y muy graciosa, pero me pasa contigo que eres muy protagonista. Recuerda que bailas con tu bailarín, que nunca se te olvide que tienes pareja. Corrige eso para la próxima”, señaló “La Quintrala”.

La ex Yingo no se quedó callada y respondió sin filtros a las palabras de Raquel:

“Eso no lo entendí mucho, tuvimos muchos momentos en pareja, entonces claro, hay que bailar sola, pero también estuve muy acompañada de Yerko, así que no lo entiendo”.

Y fue más allá, dejando claro que no comparte la opinión de la jurado:

“Si llamo más la atención, bueno… o si se te van los ojos más hacia mí que al bailarín, no sé (…) No estoy de acuerdo con lo que dice Raquel“.

El backstage más comentado

Tras la emisión, el periodista JP Queraltó notó una ausencia en el detrás de cámaras: Faloon no estaba junto al resto del elenco. De inmediato surgieron rumores de que la modelo se había molestado con la evaluación.

Pero minutos después, la misma Faloon aclaró la situación. Explicó que no había ningún drama y que simplemente fue a hablar con su pareja, Raimundo Cerda, quien la estaba apoyando desde la distancia. Incluso mostró en cámara la videollamada en la que él la felicitaba con evidente emoción. “Estuvo buenísimo el baile. Espectacular. Muy bonito. Se movió muy bien”, comentó Raimundo, mientras su novia sonreía desde el camarín.

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